Es un cereal herbáceo de la familia de las gramíneas. Después del maíz corresponde al cereal más producido a nivel mundial y alimenta a más de un tercio de la población del planeta.

¿Sabías que existen más de 2000 tipos de arroces? Los más comunes y consumidos son el arroz blanco, el integral, el arroz salvaje y el arroz rojo.

Se cree que su origen silvestre es India, pero fue China quien inició su cultivo, aunque en la actualidad ya se cultiva en los 5 continentes.

Nutricionalmente su componente más importante son los hidratos de carbono, abundantemente en forma de almidón, compuesto sobre todo de amilosa y amilopectina; esta última es la que determina que sus granos sean más viscosos y pegajosos. Este aporte de carbohidratos en forma de almidón hace que su consumo sea muy adecuado para las personas con diabetes ya que este tipo de azúcares son de metabolización lenta, minimizando así el riesgo de padecer hipoglucemia.

Contiene vitamina B1, B3 y B9 (ácido fólico) así como triptófano, aminoácido clave para que el organismo fabrique serotonina, la hormona de la felicidad. También contiene minerales como el calcio, hierro, fósforo, magnesio, zinc y selenio.

No contiene gluten, por lo que es uno de los cereales apto para los celíacos.

Gracias a su bajo contenido en materia grasa lo convierte en un alimento muy recomendable para la salud cardiovascular, así como también por su aporte en potasio y bajo contenido en sodio; por lo que es parte fundamental de la dieta de las personas hipertensas.