Una rica fuente de proteína vegetal, necesarias para la recuperación de nuestros músculos y tejidos (podemos obtener hasta 14 gramos de proteína por cada 100 g de avena).


Otra virtud la avena es que posee una gran cantidad de hidratos de carbono complejos (58 gramos por cada 100), los cuales al absorberse lentamente en el organismo son ideales previos a realizar ejercicio físico intenso y para no disparar los niveles de azúcar en sangre.


Es el cereal con mayor porcentaje de grasa vegetal: un 65 % son ácidos grasos insaturados y el 35% de ácido linoleico u Omega-6. El ácido linoleico potencia el sistema inmunológico, elevando las defensas del cuerpo contra los agentes patógenos, así como también juega un papel esencial en la formación hormonal y el funcionamiento neuronal.


Otros componentes grasos importantes que contiene son la lecitina y el fitosterol, que contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso y que en sinergía reducen los niveles de colesterol en sangre.


Además, contiene una gran variedad de sustancias fotoquímicas que tienen relación con la prevención del desarrollo de algunos tipos de cáncer. Los fitoestrógenos y los lignanos presentes en este cereal tienen una correlación con la disminución en el riesgo de las hormonas relacionadas con el cáncer de mama. Aunque aún se está investigando el efecto de los fotoquímicos de la avena en cáncer de endometrio, ovario y próstata.


Presenta una gran concentración de vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales. Vitaminas B, E y K, destacando las del complejo B, siendo las más relevantes las B1, B2, B3 y B6 (involucradas en el metabolismo de la energía, la transformación de hidratos de carbono, lípidos y proteínas en calorías y de especial influencia en el funcionamiento del sistema nervioso central).


No existe otro cereal que tenga tan elevada proporción de vitamina B1 como la avena (40 gramos de avena contienen 0,3 miligramos). Sólo el Amaranto tiene un contenido semejante.


¿Sabías que una carencia de vitamina B1 puede producir mareos, insomnio, fatiga y trastornos neurológicos? Por lo que un consumo regular de avena te ayudará a combatir los síntomas del estrés, la ansiedad y la depresión. Asimismo, es muy recomendable en periodos de alta exigencia metabólica, como el embarazo y la lactancia, y durante periodos de recuperación de enfermedades o intervenciones quirúrgicas, puesto que en estos casos el metabolismo genera mayor demanda de esta vitamina.


Al poseer un alto contenido de vitamina B6 (1 miligramo por cada 100 gramos de avena) favorece el desarrollo de un sistema nervioso fuerte, promueve la salud de las células sanguíneas y favorece la producción de serotonina. Por lo que es un aliado clave para aliviar el insomnio, así como el malestar anímico y psicológico.


En cuanto a los minerales, contiene calcio, hierro, yodo, magnesio, Zinc, sodio, potasio, fósforo y selenio.


¿Sabías que es el cereal con los valores más elevados de HIERRO? ¡incluso más que la carne!


Además, en su composición nutricional están presentes seis aminoácidos esenciales: isoleucina, leucina, lisina, metionina, y fenilalanina.

Estos ayudan a eliminar el colesterol malo (LDL) y estimulan al hígado para producir más lecitina, la cual ayuda a depurar compuestos pesados y toxinas de nuestro organismo.


Ya ves que son muchas las propiedades y cualidades que su consumo nos brinda para nuestra salud.